Peñafiel es un municipio vallisoletano perteneciente a la comarca de Campo de Peñafiel que dista unos 56 kilómetros de la ciudad de Valladolid. Su origen se remonta a épocas prehistóricas y en la cercana aldea de Padilla de Duero se pueden contemplar los restos de un poblado vacceo en el yacimiento arqueológico de Pintia. La zona estuvo ocupada por las tropas de Almanzor hasta que el conde Sancho García la reconquistó definitivamente en el año 1013 --cuando el sitio aún recibía el nombre de Peña Falcón-- y empezó a construir una fortificación, probablemente sobre los restos de otra de origen árabe.
La villa de
Peñafiel (
Peña Falcón) empezó a adquirir cierta importancia en tiempos de la Reconquista, cuando el rey leonés
Ramiro II encarga a
Asur Fernández (de la familia de los
Ansúrez) crear un núcleo urbano estable que se asentó a los pies del cerro donde estaba situada la antigua fortaleza, encuadrándose en el
Condado de Monzón. Ya en pleno siglo
X --de la mano de
Ruy Laínez-- se convertiría en una plaza fuerte muy importante frente al avance del Islam, pasando a finales del citado siglo a depender del
Condado de Castilla. El castillo resistió --con el futuro alcaide
Álvar Fáñez a la cabeza-- las acometidas de los musulmanes.
En tiempos del conde
Sancho García el castillo y la villa de Peñafiel (
Penna Fidele) fueron un importante enclave fronterizo cristiano, contando sus gentes con un fuero propio. Más tarde, el rey
Fernando III el Santo crea el Señorío de Peñafiel y los caballeros de la villa llegaron a contar con la protección especial del rey
Alfonso X el Sabio.
En el año
1111, el rey aragonés
Alfonso I el Batallador quedó cercado en el castillo por las tropas de su propia esposa, la reina de Castilla,
Doña Urraca.
En el año
1282, el príncipe
Sancho (el que sería rey bajo el nombre de
Sancho IV el Bravo) otorgó la villa de Peñafiel al infante
Don Manuel de Castilla (hermano del rey Alfonso X). Muerto Don Manuel, heredó sus posesiones su hijo, el infante
Don Juan Manuel (autor de "El Conde Lucanor"), quien empezaría a amurallar la villa y a restaurar el castillo hacia el año
1307.
El rey
Juan I de Castilla cede el castillo y la villa a su segundo hijo,
Fernando de Antequera (Primer Duque de Peñafiel) y éste a su vez a su heredero,
Don Juan de Aragón. El 20 de mayo de
1421 nació en el castillo
Don Carlos de Trastámara (Príncipe de Viana); su padre, el infante Don Juan de Aragón (Segundo Duque de Peñafiel), mantuvo su hostilidad contra
Juan II de Castilla y provocó que dicho rey mandase derribar la fortaleza.
A partir del siglo
XV --bajo el reinado de
Enrique IV el Impotente--
Don Pedro Girón (Maestre de la Orden de Calatrava y Conde de Urueña) se hizo con el señorío de Peñafiel, título que la familia Girón ostentaría hasta el siglo
XIX. Don Pedro obtuvo el permiso del rey para reconstruir la fortaleza, colocando los blasones de la familia en la Torre del Homenaje.
Los herederos de Don Pedro Girón disfrutaron de los títulos de marqueses de Peñafiel y duques de Osuna, título este que fue instituido por el rey
Felipe II.
En
1836, los carlistas entran en la villa de Peñafiel para reclutar mozos para su guerra contra los partidarios de la reina
Isabel II. En la actualidad, el castillo es propiedad de la
Diputación Provincial de Valladolid y alberga en su interior --concretamente en el Patio Sur-- al
Museo Provincial del Vino.
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| Primera Entrada Principal del Castillo de Peñafiel (Valladolid). |
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| Segunda Entrada Principal. |
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| Torre del Homenaje desde la azotea del Museo del Vino. |
Ya desde el punto de vista arquitectónico, el imponente
Castillo de Peñafiel se construyó con piedra caliza de
Campaspero y siguiendo la técnica del gótico germánico. Mide unos 210 metros de longitud por 33 de anchura; la Torre del Homenaje alcanza los 30 metros de altura y es la única parte del castillo --aparte de la segunda puerta principal-- en la que los matacanes son funcionales. Para acceder a este imponente torreón hay que pasar por la primera y la segunda puerta principal --tras subir unas escaleras--, flanqueando después un puente levadizo situado sobre un pequeño foso. Pasada la puerta de la torre hay un pasadizo de doble recodo provisto de una tronera abierta desde el interior aprovechando el grosor del muro procurado por sus ángulos.
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| El Patio Norte desde la azotea de la Torre del Homenaje. |
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| Vista de la Torre del Homenaje desde el Patio Norte. |
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| Patio Norte del Castillo de Peñafiel. |
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| Extremo Sur del Castillo de Peñafiel. |
Consta el castillo de dos recintos delimitados por sendas barreras y de dos patios interiores que flanquean la Torre del Homenaje: el Patio Norte --que albergaba los aljibes y los almacenes-- y el Patio Sur --que albergaba las caballerizas y las guarniciones--. Otras partes notables, ya desaparecidas o incompletas, incluyen lo que parece haber sido otra barrera exterior más, una pared transversal --provista de una pequeña puerta-- para cerrar el extremo noroeste del castillo y una torre-caballero en la mitad exterior de lo alto de la torre noroccidental, elemento cuya pasada existencia se aprecia por las señales de una base redonda en la azotea. Han desaparecido algunas almenas, canecillos y merlones, pero en líneas generales se puede decir que la construcción presenta un excelente estado de conservación.
NOTA: Dedico este artículo a
Antonio --mi padre-- y a mi difunta madre,
Carmen.