La denominación de los campamentos militares de las colonias del Imperio Romano era castra (en singular castrum). Un castrum era una fortificación romana que rodeaba un campo militar de planta rectangular (a diferencia de los castros celtas, que solían ser de planta circular).
Los restos del Castrum de Turégano se asientan en un cerro que fue el emplazamiento de un castro celtíbero en época prerromana. El primitivo castro probablemente perteneció al grupo de los Arévacos, y hay quien defiende que pudo ser el emplazamiento de la antigua ciudad que los romanos conocían con el nombre de Tucris.











































