miércoles, 18 de febrero de 2009

Efemérides históricas de hoy_[21]

· El jueves 18 de febrero de 1982 --en las instalaciones del Servicio Geográfico del Ejército (barrio de Campamento, Madrid)-- comenzó el juicio contra los 33 imputados por el intento de golpe de estado del 23-F.
· Entre los treinta condenados por el fallido golpe de estado del 23 de febrero de 1981, cabe destacar los siguientes: el Capitán General de la III Región Militar, teniente general Jaime Milans del Bosch y Ussía (condenado a 30 años de prisión); el 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de división Alfonso Armada y Comyn (condenado a 30 años); el Gobernador Militar de La Coruña, general de división Luis Torres Rojas (condenado a 6 años); el 2º Jefe de Estado Mayor de la III Región Militar, coronel de ingenieros Diego Ibáñez Inglés (condenado a 5 años); el Jefe de Estado Mayor de la División Acorazada Brunete, coronel de artillería José Ignacio San Martín López (condenado a 6 años); el teniente coronel de infantería Pedro Mas Oliver (condenado a 6 años); el comandante de infantería Ricardo Pardo Zancada (condenado a 6 años); el capitán de navío de la armada Camilo Menéndez Vives (condenado a 1 año); el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina (condenado a 30 años); el coronel de la Guardia Civil Miguel Manchado García (condenado a 6 años); el capitán de la Guardia Civil Vicente Gómez Iglesias (condenado a 6 años); por último, el ultraderechista Juan García Carrés (condenado a 2 años).
· Aun hoy en día, siguen sin desvelarse algunas interrogantes sobre la trama golpista del 23-F: ¿Los golpistas tuvieron algo que ver en la dimisión del presidente Adolfo Suárez?; ¿Cuáles eran los verdaderos objetivos del general Alfonso Armada y por qué dijo en todo momento que actuaba con el beneplácito del rey?; ¿quién era la autoridad militar que Tejero esperaba recibir en el Congreso, denominada Elefante Blanco?; ¿Por qué todas las capitanías generales --excepto la de Madrid-- parecían esperar una orden que nunca se llegó a dar?... ¿y quién o quiénes debían dar esa orden?; ¿Cuál fue el papel desempeñado por los civiles?; estas y muchas más preguntas seguramente seguirán planteándose en la sociedad española, sin ser respondidas adecuadamente.