viernes, 31 de julio de 2009

La última víctima de la Inquisición Española

• El lunes 31 de julio de 1826 --en Valencia-- murió en la horca el maestro de escuela Cayetano Antonio Ripoll, por orden de la Junta de Fe de Valencia (los restos del antiguo Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición). El maestro Cayetano fue la última víctima de la Inquisición Española; fue condenado por abrazar la filosofía del deísmo (considerada como herejía), por no llevar a sus alumnos a escuchar la misa y por sustituir en sus clases el saludo "Ave María" por otros menos ortodoxos.
Cayetano Ripoll --un maestro de la localidad valenciana de Ruzafa-- fue acusado de herejía por no creer en los dogmas católicos; en el año 1824 fue arrestado, encarcelado y juzgado: transcurridos dos años, se le sometió a un auto de fe y finalmente se le condenó a morir ahorcado. Como ya no se permitía quemar a los condenados públicamente, se puso bajo la horca un barril decorado con llamas del Infierno; en dicho barril fue introducido el cadáver del ahorcado y así se le arrojó a las aguas del Turia.