sábado, 28 de enero de 2012

Castillo de Peñafiel (Valladolid)

 Peñafiel es un municipio vallisoletano perteneciente a la comarca de Campo de Peñafiel que dista unos 56 kilómetros de la ciudad de Valladolid. Su origen se remonta a épocas prehistóricas y en la cercana aldea de Padilla de Duero se pueden contemplar los restos de un poblado vacceo en el yacimiento arqueológico de Pintia. La zona estuvo ocupada por las tropas de Almanzor hasta que el conde Sancho García la reconquistó definitivamente en el año 1013 --cuando el sitio aún recibía el nombre de Peña Falcón-- y empezó a construir una fortificación, probablemente sobre los restos de otra de origen árabe.

Castillo de Peñafiel

 La villa de Peñafiel (Peña Falcón) empezó a adquirir cierta importancia en tiempos de la Reconquista, cuando el rey leonés Ramiro II encarga a Asur Fernández (de la familia de los Ansúrez) crear un núcleo urbano estable que se asentó a los pies del cerro donde estaba situada la antigua fortaleza, encuadrándose en el Condado de Monzón. Ya en pleno siglo X --de la mano de Ruy Laínez-- se convertiría en una plaza fuerte muy importante frente al avance del Islam, pasando a finales del citado siglo a depender del Condado de Castilla. El castillo resistió --con el futuro alcaide Álvar Fáñez a la cabeza-- las acometidas de los musulmanes.

 En tiempos del conde Sancho García el castillo y la villa de Peñafiel (Penna Fidele) fueron un importante enclave fronterizo cristiano, contando sus gentes con un fuero propio. Más tarde, el rey Fernando III el Santo crea el Señorío de Peñafiel y los caballeros de la villa llegaron a contar con la protección especial del rey Alfonso X el Sabio.

 En el año 1111, el rey aragonés Alfonso I el Batallador quedó cercado en el castillo por las tropas de su propia esposa, la reina de Castilla, Doña Urraca.

 En el año 1282, el príncipe Sancho (el que sería rey bajo el nombre de Sancho IV el Bravo) otorgó la villa de Peñafiel al infante Don Manuel de Castilla (hermano del rey Alfonso X). Muerto Don Manuel, heredó sus posesiones su hijo, el infante Don Juan Manuel (autor de "El Conde Lucanor"), quien empezaría a amurallar la villa y a restaurar el castillo hacia el año 1307.

 El rey Juan I de Castilla cede el castillo y la villa a su segundo hijo, Fernando de Antequera (Primer Duque de Peñafiel) y éste a su vez a su heredero, Don Juan de Aragón. El 20 de mayo de 1421 nació en el castillo Don Carlos de Trastámara (Príncipe de Viana); su padre, el infante Don Juan de Aragón (Segundo Duque de Peñafiel), mantuvo su hostilidad contra Juan II de Castilla y provocó que dicho rey mandase derribar la fortaleza.

 A partir del siglo XV --bajo el reinado de Enrique IV el Impotente-- Don Pedro Girón (Maestre de la Orden de Calatrava y Conde de Urueña) se hizo con el señorío de Peñafiel, título que la familia Girón ostentaría hasta el siglo XIX. Don Pedro obtuvo el permiso del rey para reconstruir la fortaleza, colocando los blasones de la familia en la Torre del Homenaje.

 Los herederos de Don Pedro Girón disfrutaron de los títulos de marqueses de Peñafiel y duques de Osuna, título este que fue instituido por el rey Felipe II.

 En 1836, los carlistas entran en la villa de Peñafiel para reclutar mozos para su guerra contra los partidarios de la reina Isabel II. En la actualidad, el castillo es propiedad de la Diputación Provincial de Valladolid y alberga en su interior --concretamente en el Patio Sur-- al Museo Provincial del Vino.

Primera Entrada Principal
Primera Entrada Principal del Castillo de Peñafiel (Valladolid).

Segunda Entrada Principal
Segunda Entrada Principal.

Torre del Homenaje
Torre del Homenaje desde la azotea del Museo del Vino.

 Ya desde el punto de vista arquitectónico, el imponente Castillo de Peñafiel se construyó con piedra caliza de Campaspero y siguiendo la técnica del gótico germánico. Mide unos 210 metros de longitud por 33 de anchura; la Torre del Homenaje alcanza los 30 metros de altura y es la única parte del castillo --aparte de la segunda puerta principal-- en la que los matacanes son funcionales. Para acceder a este imponente torreón hay que pasar por la primera y la segunda puerta principal --tras subir unas escaleras--, flanqueando después un puente levadizo situado sobre un pequeño foso. Pasada la puerta de la torre hay un pasadizo de doble recodo provisto de una tronera abierta desde el interior aprovechando el grosor del muro procurado por sus ángulos.

Patio Norte
El Patio Norte desde la azotea de la Torre del Homenaje.

Torre del Homenaje
Vista de la Torre del Homenaje desde el Patio Norte.

Patio Norte
Patio Norte del Castillo de Peñafiel.

Extremo Sur
Extremo Sur del Castillo de Peñafiel.

 Consta el castillo de dos recintos delimitados por sendas barreras y de dos patios interiores que flanquean la Torre del Homenaje: el Patio Norte --que albergaba los aljibes y los almacenes-- y el Patio Sur --que albergaba las caballerizas y las guarniciones--. Otras partes notables, ya desaparecidas o incompletas, incluyen lo que parece haber sido otra barrera exterior más, una pared transversal --provista de una pequeña puerta-- para cerrar el extremo noroeste del castillo y una torre-caballero en la mitad exterior de lo alto de la torre noroccidental, elemento cuya pasada existencia se aprecia por las señales de una base redonda en la azotea. Han desaparecido algunas almenas, canecillos y merlones, pero en líneas generales se puede decir que la construcción presenta un excelente estado de conservación.

Torre del Homenaje

NOTA: Dedico este artículo a Antonio --mi padre-- y a mi difunta madre, Carmen.