sábado, 4 de febrero de 2012

Castillo de Cornatel (Priaranza del Bierzo)

 El Castillo de Cornatel --o Castillo de Ulver, como también se le conoce-- está situado en el municipio leonés de Priaranza del Bierzo. Dicha fortaleza ocupa la cresta de un alto pico que en su tiempo debió de ser prácticamente inexpugnable. Es una construcción de una sola muralla recorrida por un paseo de ronda defensivo totalmente almenado y al que se accedía por medio de escaleras voladas de piedra de pizarra. El conjunto estaba protegido por dos torres-garitas rectangulares a los lados. Los lienzos Norte y Oeste se desarrollan adaptados a la situación topográfica mediante la construcción de un gran basamento de lajas de pizarra y cal --anterior a las construcciones defensivas del siglo XIV--, hasta encontrarse con la roca, donde se interrumpe para servirse de ella como elemento defensivo. Al Sur se levanta la gran cerca-muralla, de gran altura; en este lienzo se construyó la Torre del Homenaje, de planta cuadrada.

Castillo de Cornatel

 Es muy probable que la antigua construcción --posiblemente Ulver, de finales del siglo X ó principios del XI-- se asentara sobre un gran basamento de época romana o altomedieval. A mediados del siglo XI ostentó el cargo de tenente del castillo el conde castellano Munio Muñiz. En el año 1093, el rey castellano-leonés Alfonso VI otorga la tenencia del castillo a su amante, Jimena Muñiz.

 Los templarios toman posesión de la fortaleza en el siglo XIII, hasta que a principios del siglo XIV, después de la incautación de los bienes del Temple, el rey Alfonso XI dispone que Cornatel pase a manos de la familia de los Osorio (Alvar Núñez Osorio) y se convierte en uno de los principales baluartes de sus posesiones. Sin embargo, en el año 1340 pasó a ser propiedad de Pedro Fernández de Castro (Mayordomo Mayor del rey Alfonso XI).

Torre del Homenaje
Torre del Homenaje desde el exterior de la muralla Sur.

Torre del Homenaje
Vista de la Torre del Homenaje desde el interior del recinto.

Interior del recinto
Vista del interior del recinto del castillo.

Escalera volada
Escalera volada de la muralla Sur.

 En el año 1388, el rey Juan I de Castilla lo cede a Pedro Álvarez Osorio; al morir este, pasó a manos de su hijo, Rodrigo Álvarez Osorio. Ya en el siglo XV lo habita Pedro Álvarez Osorio (primer Conde de Lemos), responsable de la construcción del recinto amurallado y de buena parte de las dependencias del interior. En esta época, casi todo el castillo queda destruído durante las revueltas de los Irmandiños y el conde lo reconstruye y lo adapta definitivamente para uso residencial, pensando en retirarse para morir allí. La fortaleza sirve así como residencia hasta la construcción de la de Villafranca, a principios del siglo XVI. En tiempos del Marquesado de Villafranca (creado por los Reyes Católicos para Juana Osorio y Luis Pimentel) se continuaron las obras de mejora de Cornatel para uso residencial, el cual se prolongó hasta el siglo XVII.

Dependencias

 Una excavación arqueológica de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha revelado que el castillo se levanta sobre una estructura anterior, un hecho que podría ponerse en relación con las fuentes que sitúan al legendario Castillo de Ulver en este lugar. Las actuaciones de la susodicha fundación también han permitido documentar una torre medieval --la Torre Norte-- cuya existencia se desconocía y que podría tratarse de la única que quedó en pie tras la segunda revuelta de los Irmandiños.